Reconstituir un péptido es pasar el polvo liofilizado a una solución líquida usando agua bacteriostática, para poder medirlo con precisión en el laboratorio. Es un paso sencillo, pero la técnica importa: hacerlo mal degrada el péptido.
Saca el vial y el agua del refrigerador unos minutos antes. Los cambios bruscos de temperatura estresan al péptido.
El volumen de agua define la concentración. Usa la calculadora de reconstitución que aparece en cada ficha de producto para obtener la cifra exacta según los mg del vial.
Pasa alcohol por el tapn de goma del vial y del agua antes de pinchar.
Extrae el volumen calculado e inyctalo por la pared interior del vial, dejando que escurra sobre el polvo. Nunca lo dispares directo sobre el liofilizado.
Mueve el vial con un giro suave hasta que el polvo se disuelva. Agitar genera espuma y puede dañar el péptido. Si no se disuelve al instante, espera unos minutos.
Una vez reconstituido, refrigera el vial a 2–8°C, protégelo de la luz y úsalo dentro de unas 4–6 semanas. Etiqueta el vial con la fecha.
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